El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



miércoles, 30 de noviembre de 2016

Maud


Imagen relacionadaUn día como hoy, hace ya muchas lunas...nació una escritora que dio vida a personajes que de algún modo, han formado parte de mi vida. ¿No os sucede con algunos libros, que los personajes son quienes cobran vida propia y se ausentan del libro para formar parte de tu día a día?
Maud Montgomery consiguió algo similar con su Anne. Incorporé frases que ahora ya traduzco como "esto es muy Anne Green Gables"...pero lo mejor, y lo más divertido, fue cuando mi entendimiento de trece años, hace ya un tiempo, acompañada de mi madre,... imaginábamos como sería esa Isla del Príncipe Eduardo que en un principio, pensábamos que era ficticia. Esos momentos que se generan en la vida real, en ese instante de tu existencia hacen que  esté marcado por esa lectura.

Hace algunos años tuve la suerte de poder cerciorarme por mí misma que la IPE, existía. Qué allí nació Maud, el último día de Noviembre, en una casa pequeña en un paraje espectacular.


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Casa de Maud, aquí nació. Foto de internet
Es curioso,... como a pesar del tiempo, los libros de Maud me siguen pareciendo apetecibles, y de cuando en cuando recurro a ellos. Aún me quedan más lecturas de esta escritora por hacer, y me gusta que sea así...es como tener algo nuevo de alguien que ya no está aquí de la misma forma y que te invita a pasar a su creación.

No me queda más que agradecer a Maud el tiempo de entrega a escribir y ese acto tan generoso de compartir lectura. Por aquél entonces, no creo que supiera el alcance que supondría lo que ella escribía...las palabras que se le escapaban en esas hojas de otoño...y del resto de estaciones. Es cierto que posteriormente fue la forma de sustentar a su familia, ya que su marido cayó enfermo y la mayor parte de los ingresos provenían de sus libros.

El pasado año vi que ponían un doodle de Anne, en el cumpleaños de Maud. Me entristece ver que España no formó parte de ese Doodle. Aún no sé quien decide estas cosas. También ayer nos perdimos el de Louise Marie Alcott. Una pena...

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Esta entrada es breve, es un pensamiento, o mejor un pequeño agradecimiento a una mujer que supo ver en lo sencillo una gran aventura...Desde los personajes más pequeños, transmitía la importancia de vivir intensamente cada instante de la vida...
Hoy "robo" una de sus frases de uno de sus personajes, de Anne, que más o menos dice así..."el mañana siempre es nuevo, esta limpio de errores"...es la sensación de que siempre se puede comenzar de nuevo...estés donde estés. Gracias, Maud, por existir y crear.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Jane, el zorro & yo...(y el neoliberalismo)

Me topé varias veces con este libro y fue un regalo que recibí con mucha alegría.  Es un libro que hace referencia al acoso escolar, que tan de moda está hoy en día. Esa falta de empatía que hay en la sociedad y que tanto se revierte en los medios de comunicación. Hoy en día nos sorprende que haya acoso, pero...¿no es lo que por otro lado se vende? ¿No se elige una sociedad en el que se compita y exista un único modelo a seguir?  A la vista está que el miedo invade nuestras vidas, y que buscamos "refugios" que creemos seguros y que están muy lejos de serlo. No quiero decir que siempre suceda esto. Hoy en día, y si miramos hacia atrás  en el tiempo, creo que estamos viviendo una época en la  que somos más solidarios (o esa solidaridad se hace más visible). Sin embargo, también existe la contraposición de vivir alejados de lo que nos rodea, de las miserias humanas. Encendemos el televisor y nos dan pena las noticias sobre las catastofres que hay en el mundo, pero al rato nos estamos riendo de que un gato sabe bailar, o que "fulanito/a" se equivocó al hablar en su discurso. Si nos vamos a los programas y anuncios,   se observa un menosprecio visible a todo lo que no se adapte a unas tallas o a un determinado estilo,...en fin...


Imagen relacionadaY también esto resulta normal, ya que el ser humano necesita buscar alegrías dentro del sufrimiento. El problema es...¿qué es lo que nos alegra?

Lo que quiero decir es que realmente una persona no es libre cuando su entorno no le  ofrece la posibilidad de ser una misma. De pensar diferente. Y también aquí cada persona, tiene parte de responsabilidad.

Es un poco como sucede con con la manera de vivir...¿Es posible vivir de otro modo? ¿Sólo existe el capitalismo para vivir dignamente? ¿O la dignidad está asociada a un mal uso del consumo? Esto me hace pensar en una entrevista que vi esta primavera, y que hoy en día se entrecruza con lo que sucede hoy en día. Naomí Kleim, habla de las energías renovables, relacionandolas con el neoliberalismo, el capitalismo,...formas de vivir de otro distintas...un poco lo que el bullying nos hace recordar es eso...la inadaptación de personas es un recuerdo al sistema impuesto...no hay un único pensamiento. Somos muchos los seres humanos y buscamos respuestas diferentes...no hay una sola solución a los problemas...y algunas propuestas resultan muy interesantes...¿Dejaremos abordar otras alternativas, o nos invadirá la manera de vivir de algunas personas que crecen de forma exitosa? ¿Qué es el éxito para cada una/uno de nosotr@s?

Resultado de imagen de jane el zorro y yoVolviendo a Jane y al zorro...y a una misma...El libro me atrapó porque vi que la protagonista de nuestra historia,...una niña que ha dejado de ser amiga de la líder del grupo,  se refugiaba en un libro. Ese libro, no es ni más ni menos que "Jane Eyre", por lo que nuestra niña se siente muy identificada con la infancia de esta otra y lo valiente que es al exponer su propia personalidad en público, no temiendo las consecuencias. Aunque la autora nos recuerda más otros momentos trágicos de la vida del personaje de Jane Eyre.

El libro y las ilustraciones así...a primera vista, son maravillosas. Nos podemos quedar dentro de cada dibujo. Pero...si...tengo un "PERO" grande. Me gusta mucho el inicio cómo plantea la autora del libro la situación de la menor que se siente alejada de todo lo que la rodea.

Que le gustaría ser parte del grupo y estar admitida.... Y el refugio que encuentra en la lectura es precioso, ya que muchas personas, nos podemos haber sentido así en alguna ocasión. Sin embargo, cuidado...puede que sea SOPOILER....nuestra niña se sumerge en una tristeza muy grande y cerca de la depresión y anorexia. La madre es aquella mujer en la que no nos quisiéramos parecer, ya que está todo el tiempo trabajando de sol a sol, muy dedicada al trabajo de casa y de fuera de la misma como costurera. Sus dos hermanos resultan insoportables y no hacen referencia a ningún padre. La forma de resurgir de las cenizas es encontrándose con una chica que llega nueva al grupo de moda, y que decide no seguir la corriente con aquello que no esté de acuerdo. De manera que como una heroína, se junta con las chicas "raras" del grupo.
Resultado de imagen de jane el zorro y yoSiento todo esto, ya que esperaba una reacción más resiliente. Que la menor, encontrara la forma de salir adelante, por su puesto, con las personas de su entorno, pero no buscando a una "salvadora", sino... ella misma, a través de esa lectura, sentir que se convierte en una chica nueva, que tiene refugios seguros, y que poco a poco esa forma de pensar, va cambiando su forma de ser...y eso, se nota, y es un cambio real que se exterioriza.

Y me diréis, ¿qué pasa con el zorro? Pues es un detalle casi insignificante en el libro, y sirve de vinculo, o eso parece, hasta que los comentarios de aquellas chicas que ya no son sus amigas, la hacen ver que es diferente de una forma un tanto desagradable. Hay frases realmente duras y fuertes, que creo que llegan a pensar, que no es un libro para niñas/os. También...y esto es curioso...da la sensación de que es un libro muy de niñas...no hay chicos. Y si están son para fomentar el insulto, o son niños insoportables (como sus hermanos). ¿No se puede tener un mejor amigo fuera de la escuela? ¿Un niño no puede también sufrir bullying, y ser de los marginados? ¿O ser un mejor amigo para la protagonista?

Creo que el libro tenía potencial, pero se queda en una solución tan efímera, tan incontrolable...que me parece triste. No sé, si tenéis la oportunidad de leerlo, sería bonito compartir otras reflexiones y puntos de vista. Estoy convencida de que una experiencia así, tiene que servir más de aprendizaje que de victimización. Se aprende mucho de ser diferente y después con el tiempo...es bonito contemplar las personas tan maravillosas en las que se pueden convertir aquellas personitas que pensaban de un modo distinto al que la sociedad plantea.


Lo mejor del libro son las ilustraciones y la idea de que la lectura sea un refugio para almas diferentes. Sin embargo, me quedo con una Anne de Green Gables, cuando pienso en personas que sufren bullying. Ayudar a desarrollar una personalidad interior fuerte, es de lo que se trata...me parece mucho más resiliente, más positivo que esta lectura,..

Me gustan los días como hoy...en los que sale el sol, después de la lluvia y se respira un algo especial. Los lunes que puedo pasar tiempo en casa, lo agradezco, son como un arco iris...en tonos ocres de mi querido Otoño.
Las fotos son mías, menos las de las ilustraciones que son de internet.

lunes, 24 de octubre de 2016

Kathleen, Christopher Morley

Hacía tiempo que no me reía a carcajadas con un libro. Me encontré con Kathleen hace unas semanas, y no dudé en que me acompañara. En principio fue un regalo para mi compañero de viaje, pero luego se convirtió en una lectura conjunta. Quizá por eso fue una lectura aún más divertida.

Christopher Morley te lleva al Oxford de antes de la Primera Guerra Mundial. Aún el mundo estaba viviendo como si nada fuera a perturbar su paz. Me ayudó mucho a entender cómo vivían los estudiantes en Oxford, las películas como "el hombre que conocía el infinito" o "Testamento de Juventud". Con ese entorno de fondo, comprendes que aún hay estudiantes que cursan estudios en universidades que no son mixtas, que aunque no tengas mucho dinero, si eres buen estudiantes, te pueden pagar una beca y encender la chimenea cuando vienen amigos a tu habitación.  Que sueles estar atendido por un sirviente, quien recoge tu cena, prepara tu habitación y puede charlar contigo sobre cosas intranscendentes.

Resultado de imagen de kathleen christopher morleyViendo que nuestros protagonistas no escatiman en suministros varios para cuando invitan a sus amigos a ese refugio intelectual, que en ocasiones se vuelve absorbente,...allí, entre las paredes de las habitaciones de mentes privilegiadas que leen, escuchan música, discrepan en acaloradas conversaciones, ahí...en ese ambiente, se fragua este libro. Y un grupo de estos amigos de Oxford, se reúne de cuando en cuando, bajo el nombre de los Escorpiones, para dar vida a un posible libro que quieren escribir entre todos. Así, después de una vacaciones navideñas, todos se encuentran en esa habitación con chimenea y hablan del principio de un capítulo. El encargado de presentarlo es un jovén estudiante, con pocos ingresos, proveniente de una familia humilde, pero que ha querido agasajar a sus amigos con una merienda cena, que ya verá como pagarla en el futuro. Dado que tampoco tuvo mucho tiempo para idear una historia, utiliza una situación que vivió durante esas vacaciones navideñas, para que sirva de enlace con el primer capítulo del libro. De manera, que nuestro amigo, una tarde de esas invernales, se acercó a Blackwell's (librería muy conocida en Oxford, y que hoy en día sigue en pie,...allí iban también Tolkien y C.S. Lewis, y Dorothy Sayers...y...muchos más, a adquirir libros),...pues allí, se encuentra en uno de los estantes, con una carta olvidada dirigida a una persona llamada Joe, y escrita por Kathleen...

Blackwells 2014. 
"Teniendo todas las vacaciones para trabajar en el capítulo, naturalmente no hice nada hasta esta tarde a la hora del té. No se me había ocurrido nada hasta ayer. Ayer sobre las cuatro de la tarde iba yo dando un paseo por Broad Street, desesperado. Ya se sabe que cuando hay pendiente una tarea difícil uno se agarra a cualquier pretexto para posponerla. Me detuve en Blackwell's para buscar un libro. En un rincón de la tienda, encima de una fila de volúmenes, encontré esto. -Para sorpresa de todos sacó  de un bolsillo una hoja doble de cuaderno y la sostuvo en alto-: Era una carta, evidentemente escrita por alguna joven a un alumno de la universidad. Al encontrarla allí, olvidada e indefensa, no pude resistirme a  leerla.  Era una carta encantadora, no demasiado intima y sí llena de una deliciosa y virginal timidez y reserva. Entonces se me ocurrió una gran idea. ¿Por qué no tomar a las personas de la carta y utilizarlas como personajes de nuestra historia?"

Nuestros amigos, emprenderán un viaje de lo más divertido imaginando el elenco de personajes que forman la carta...incluidos quien escribe y a quien va dirigida. No puedo desvelar más.

Es un libro agradable, bien escrito, que nada tiene que ver con los anteriores escritos por el mismo autor, pero que te deja con una sensación muy agradable. Lo mejor es viajar a Oxford,...sentir que eres una de esas estudiantes que visitan las estancias de otras personas y que imaginan un mundo lleno de oportunidades. Es cierto que las mujeres aún no gozaban de las mismas oportunidades académicas, pero era cuando comenzaban existir esos cambios y este libro, habla de ellos.

Es un libro inteligente, que es de agradable lectura para las tardes de Otoño,...parece ser que el escritor, vivió una experiencia similar, o así se deja entrever en su biografía. Ya que, Morley vivió en una etapa de su vida en Oxford como estudiante de historia. Y uno de los protagonistas del libro es un estudiante americano...como quizá lo fue él en aquella época. Le imagino yendo en bici por las calles y tal vez cruzándose con un jovencísimo Tolkien, quien tal vez, iba con prisa para reunirse con sus amigos...al Club de Té (TBCS) trasladado desde Birmingham hasta esta ciudad universitaria...y quizá quedarían en un pub diferente al que luego acudiría con sus amigos Los Inklings.

Mientras escribo esta entrada, ha llegado el cartero, y he ido rauda y veloz a ver qué había en el buzón. En parte por temor a que se llenara de agua...no para de llover y el buzón esta a las afueras. Mi emoción ha sido enorme al ver que ha llegado ya la nueva Persephone Biannually, y en su interior, el marca páginas de uno de sus últimos libros editados. Hoy me dedicaré a leerla...mientras recuerdo que Nicola Beauman, estaba escribiendo uno de los apartados de esta revista cuando entré un miércoles en su librería. Tuve la audacia de mirar lo que escribía en el ordenador. Me quedé con el título que sobresalía: "A Sufraget Memoir", y aquí lo he encontrado...esta tarde, daré cuenta de él, con mucho interés. Es bonito ver como los instantes se pueden entremezclar y el tiempo a veces, se convierte en el escenario de lo que acontece...Es como vivir dentro de varias historias, tal y como sucede con "Las Horas"...Cuando se desmenuzan los minutos y aparece lo que fue...lo que será y lo que es en un mismo conjunto...

Qué disfrutéis de un precioso día de Otoño....
(Fotos mías, menos las de la película de Testament of Youth,  la portada del libro y el grabado de Oxford).

sábado, 22 de octubre de 2016

Te dejé ir, Clare Mackintosh

Siempre que hago un viaje en coche y paro a echar gasolina,... no puedo evitar echar un vistazo a los libros que tienen. Y alguna que otra vez, alguno de ellos, termina viajando conmigo. Suelen ser libros de entretenimiento, lecturas ligeras, con poco más que decir que el rato que pasas  leyéndolo.


Y así fue con Te dejé ir. Lo vi en la mesa de libros de la tienda, con muchos otros de amor romántico, pero este parecía distinto, con su portada en verde, y la polilla que quería salir por la ventana...el contenido que transmitía  la contraportada, me dijo que podríamos pasar algunas horas juntos tomando té y viajando con la protagonista al mar galés. Un libro de investigación policial, de intriga,...que te lleva a sentir lo mismo que los protagonistas. Sin embargo, he de decir, que a pesar de que tuve que terminarlo para saber cómo acababa, el libro se me hacía demasiado inverosimil, especialmente en algunos puntos. Esta escrito para llevarlo a la pantalla pequeña y creo que en breve podría ocurrir. No al gran cine, pero si a las películas de media tarde. 
Es un libro  al que dejaré ir,...que permaneció conmigo y que formó parte del momento que vivía cuando lo leí, especialmente, en el viaje de regreso que hice. Ahora, pasados unos días, reconozco que fue una lectura de "deposito de gasolina". Nadie echa de menos la gasolina que echó tal día y recuerda con exactitud el viaje que le permitió hacer. Este libro me llevó al mar, a las tazas de té sin terminar...y a lo inesperado... si, hay un momento que te sorprende, que la historia da un giro insospechado y eso es lo mejor.


Gales...nuestra protagonista, escribía palabras en la
arena de la playa...y las fotografiaba...
También hay partes muy bien escritas, donde disfrutas de llevarlo contigo a los miles de rincones que hay en tu vida diaria: las esperas de autobús, los días que puedes leer desayunando, las noches de infusión y chocolate...en fin...ahí estábamos el libro y yo, y entremedias, unos cuantos protagonistas que alternan para hablar en primera y tercera persona. Formas de ser dentro de la etiqueta del policía o de la victima, historias que se desenlazan poco a poco y en la que sospechas el peor de los finales, pero que incomprensiblemente, en el último momento, todo empieza a encajar...Echaba de menos a la Jessica Flecher de las tardes, en "se ha escrito un crimen",... me habría encantado encontrarme con un personaje así dentro del libro...y no con los incompetentes policías con los que hay más de lo mismo, y que no saben resolver una investigación, a pesar de que se queden horas extras. olvidan preguntas como: ¿Y el padre del menor? ¿Apellidos de soltera? etc...  Aquí el malo es malísimo...sin remisión. Y ahora, hay un SPOILER, como en "durmiendo con su enemigo". Casi parece una historia copiada de esa película, cambiando escenarios y dando un giro distinto a la historia,  porque si no sería igualita.


Así imagino la casa en la que vivió la protagonista
En al costa de Gales.
He leído maravillas del libro, quizá por ese momento en el que la historia da un salto abismal, y la verdad, que reconozco que ese momento es muy bueno y está bien escrito. Sin embargo, lo demás, suena demasiado a algo visto. Me habría gustado que mantuviese la intriga, si pero con menos detalles en los momentos escabrosos, y más inteligencia a la hora de investigar.


Clare Mackintosh, tiene algunas experiencias que la acercan a lo que escribe. Ella fue policía, y conoce bien como funciona una investigación y los muchos errores pequeños que pueden producirse...además de los pocos medios con los que a veces cuenta la policía. Si que es cierto que es un trabajo que abarca muchas experiencias y en el que se tiene que delegar a otros compañeros que no siempre hacen el trabajo del modo que imaginas...eso mezclado con vivencias personales, han hecho un poco de hilo conductor de la historia. Las pegas que le pongo es que conociendo bien todo ese medio, se queda en la vida personal de los policías, y de lo expuestos que están a otras emociones que nada tienen que ver con su trabajo. Como digo, me quedo con Jessica Flecher, una mujer que aunque mezcle algo de su vida personal, no la impide ser una investigadora nata.




Bueno, como dice la autora al final del libro, agradezco  las miles de tazas de té que me trajeron mientras lo leía... (ella dice, mientras escribía) y siento que no haya puntos de gasolina en las que ponga, "deja un libro y coge otro", porque finalmente este libro volará a otras mentes, y pensamientos y se quedará un rato a vivir en otras casas...como esa polilla que aparece en la portada y a la que cuando le abres la ventana sale para visitar otras vidas.


Llueve, y parece que no dejará de hacerlo en varios días. Siento que la tierra lo necesita, de hecho ya tengo hiervas que nacen de nuevo...ahora son suaves y están en proceso de crecimiento...salen verdes para después taparse con las hojas que caen de los árboles. ¡¡Qué bellos colores nos deja el Otoño!! Qué disfrutes de muchas lecturas y del olor a tierra mojada que se queda en el ambiente.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Una aventura londinense, sin rumbo por las calles, Virginia Woolf

Quizá nadie de importancia a un sencillo paseo, y necesitas de una excusa para darlo. Para Virginia Woolf, su excusa fue un lápiz. Necesitaba salir de casa y pasear por las calles de Londres,...por eso escribió este pequeño ensayo, Street Haunting, en el Yale Review.

A mí me paso algo similar...fui víctima de un "secuestro" y sin tener ninguna excusa, tal vez comer en el parque de Russell Square, me encontré paseando por las calles de Londres, por un día.

Desayunar en la casa de Dickens, o más bien de su mujer, Catherine...Los baños están en el piso de arriba y es curioso ver cómo cada vez que visito su casa, ha cambiado algo. Ahora hay palabras de Catherine mientras subes las escaleras, donde antes había cuadros de los libros de Dickens, en especial Nicholas Nickleby. Hacía buen día y salí al patio. Al poco y al girarme, vi que se acercaba Virginia Woolf. Acababa de salir de casa con la excusa de ir a comprar su lápiz. Ambas estuvimos charlando sobre la vida de Dickens y sus obras...

Después mis pies me llevaron sin tregua hasta Persephone. Como si conociesen el camino,...y al entrar en la tienda (que actualmente tiene andamios), tuve la suerte de ver sentada a Nicola Beauman. Ella estaba concentrada escribiendo la próxima Biannually. Estuve largo rato en la tienda, ya que aunque pequeña, no hay ni un solo rincón desaprovechado. Fue muy agradable, estar allí. Ahora han dejado una libreta abierta para que escribas tu nombre y dirección (si no la tienen aún) y que la revista llegue a tu casa alrededor de finales de Octubre. Me hubiera llevado media librería, pero mi deposito económico no era muy grande...así que me fui con tres libros, siendo uno de ellos para regalar.

De allí, fui directa al "Supermercado de la gente", que siempre tiene comida muy original. Ahora han puesto unas mesas fuera para que la gente se tome la comida que acaba de comprar.  Me parece una idea muy original...y lo cierto es que era justo lunch time y había gente comiendo en esas mesas de campo. De allí solo salí con agua. Tenía que ahorrar...parte de mi presupuesto ya se había ido en Persephone...A pesar de lo agradable que estaba Lamb's Conduit Street, no pude decir que no a sentarme en la escasa hierba del Russell Square, y degustar mi bocadillo que traje de casa. Allí estuve sentada bastante tiempo...recorriendo con la mirada lo que me rodeaba. De pronto, y sin saber cómo, apareció de nuevo Virginia Woolf a mi lado. ¿Será que sabía que compré un lápiz en la tienda de la casa de Dickens y me lo iba a pedir? Sin embargo, Virginia miraba al horizonte...al Russell Hotel que estaba también con andamios y al que habían puesto una especie de sábana blanca. Ambas permanecimos en silencio observando a las muchas personas que se iban sentando en el parque. Hay quienes devoraban libros, o escribían en sus agendas...pocas estaban mirando a su alrededor...la mayoría con el móvil...Parece que hoy en día nadie quiere estar consigo mismo...y con lo que le rodea. Prefieren vivir otras realidades...

Poco después sacudí mi chaqueta, encima de quien me había sentado, y partí rumbo a Waterstones de Gower Street. No podía irme de allí sin visitar mi Waterstone favorita. Callejear por Bloomsbury es una maravilla...Se respira un ambiente diferente, entras en una especie de burbuja sin ruido, que nada tiene que ver con lo que puedes ver dos calles más adelante. De Russell Square me despedí visitando desde fuera, la librería judía, donde hace unos meses se representó una obra sobre la vida de Etty Hillsum. Todo me parecía estar conectado....Es como si algo de Etty permaneciera allí.

Sin saber muy bien como aparecí en Charing Cross, y en las librerías de segunda mano, de las que me costaba un suplicio salir...Mientras, Virginia Woolf me susurraba: "Los libros usados son libros salvajes, sin hogar, han llegado juntos en vastas bandadas de variado plumaje y tienen un encanto del que carecen los libros domesticados en las bibliotecas".

Los minutos iban pasando y disfrutar de las calles de Londres tenía fecha de caducidad. No pude fotografiar el McDonals que ahora ocupa lo que fue la librería de Marks and Co. Me invadió la tristeza...y no quería verlo así...son mejores otros recuerdos que tengo guardados.
Incluso en la misma placa de Helene Hanff, hay una especie de basurero...es como si quisieran olvidar del todo que allí existió una librería...Dudo que esta vez esté destinada al fracaso, ya que en frente está el teatro donde representan el musical de Harry Potter. Me pregunto por qué no Foyles se mudó allí...o incluso otro Waterstone, haciendo mención especial a aquellas librerías de segunda mano...recuperando la calle que fue...

Virginia desaparecia en algunos momentos, para luego volver a aparecer...juntas fuimos hasta Trafalgar Square, y de allí a Hatchards. Al año que viene cumplirá doscientos veinte  años desde que se abrió la tienda. Dicen que es la más antigua de UK.
Parte del botín...

Ese fue mi último paseo...después tuve que regresar a St Pancras Station. Mientras me despedía de las últimas luces del día, y comenzaban a brillar otras luces...ya las ventanas de las casas. Virginia Woolf me acompañaba en su tarde de invierno, mientras la mía era una tarde cálida de otoño. Ya montada en el tren, fui visitando con la mirada los distintos hogares, viendo cómo algunos aprovechaban las últimas horas de jardín...A mi lado estaba mi compañero de viaje, y los libros y bolsas de tela que se venían conmigo.
Parecía un día de Books en Londres, sin embargo fue mucho más...era formar parte del escenario de un Londres que guarda tantos momentos que he leído y que releo. Volví a casa con la bolsa de tela llena de los momentos vividos por las calles de Bloomsbury y Charing Cross. Sin duda, me traje algo más que un lápiz...Virginia Woolf, casi llega sin él a casa...
Ahora, ya en casa, mientras escribo esta entrada, me acompaña un rico té de Canela, que hace que recuerde aún más vívidamente mi aventura londinense...porque cada quien tiene la suya...pero lo cierto es que me encanta volver al hogar...y ver al petirrojo que vive allí...y desayunar con él. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Wild. Salvaje.Cheryl Strayed

Vengo de caminar días y días por diferentes caminos. De atravesar montañas, llanuras, paisajes que te hacen regresar a ti misma. Vengo de estar durmiendo en mi propia tienda de campaña, de comer comida liofilizada y sentir que una limonada Snapel puede devolverme a la vida....Vengo de estar con Cheryl Strayed y dejar que su historia se impregne un poco en la mía. Algo de ella ha volado y se ha quedado en mí.

Decir que me ha gustado el libro, se queda corto...y más sabiendo que es algo real. Puede parecer un libro de autoayuda, y quizá lo sea, pero a mí me ha conquistado. Creo que los caminos para salir de algo son diversos y no hay una única forma...y si caminar, llevar una mochila, y vivir en la naturaleza durante tres meses, sirven para iniciar una nueva etapa de vida...pues bienvenido sea.

Me gusta la idea de libertad que el libro te ofrece,...saber que nada esta escrito...que quien tiene la pluma y el papel eres tú...y tú eres dueño de tu vida, a pesar de que no tomes parte en todas las decisiones que nos rodean,...sin embargo, siempre hay opciones. Puedes dejarlo todo,....y comenzar de nuevo. Y para dejarlo todo, Cheryl hace un camino...un duro camino con una mochila a la que denomina "monstruo" y que se convierte en parte de sí misma. Aprende a vivir en las montañas, en los desiertos, a tomar agua yodada y otras veces a filtrarla. Descubre la confianza en sí misma y la bondad del desconocido.

El Puente de los Dioses es su destino. Allí se encontrará con otra Cheryl, algo diferente de lo que era cuando inició su aventura...porque lo que hacemos, nos guste o no, nos va transformando. Sufre las heridas del camino.
Me gusta la idea de que un paquete te esté esperando en tu próxima parada. Ella se preparo un viaje con cajas que iría recibiendo a lo largo de su andadura. Las cajas, por lo general, contenían: comida liofilizada, algo de ropa limpia, dinero...y un libro. Sí...sus compañeros fueron varios libros que se fueron arrastrando con ella a lo largo del camino. Pero como Monstruo ya era demasiado pesado, fue deshaciéndose de los libros que había leído. Formaban parte de la fogata nocturna del día. Al igual que su guía sobre el SMP. A medida que iba avanzando y leyendo, se iba desprendido de dichos fragmentos y de algún modo era como sentir que había conseguido llegar a algún lugar determinado.
Tras una larga caminata, llena de maravillosos paisajes, acompañada de sí misma, y de esas partes de la guía ya hechas, y de esos libros ya leídos... Esto me hizo recordar a Anne Fadiman y el modo que tiene de relacionarse con los libros. Más de hacer que las palabras se queden dentro, que permitir que te acompañe el soporte. En este caso, me resultaba totalmente comprensible que se deshiciese de ellos, pero no me imagino ciertas ediciones que tengo en casa hechas pedazo. Y tampoco pienso que Anne Fadiman permitiera deshacerse de ciertas ediciones, por mucho que fuera el peso en su camino.

Aquí no llevo a mi "monstruo", pero
estoy en Pirineos, en la cascada
Cola de Caballo
En el mismo año que Cheryl hacia su andadura, yo había hecho otras...ese año recorrí los Pirineos con mi "monstruo", a la espalda, y  con la diferencia de ir acompañada. Sin embargo, su aventura me ha llevado a recordar otras de mi vida. Como la primera vez que usé una gran mochila de hierros sujeta a mi espalda. Al día siguiente, después de recorrer los primeros veinte kilómetros, me di cuenta de todo lo que "no" me hacía falta y envíe un paquete a mi familia con pantalones y camisas...(la ropa es lo que más termina pesando). Aprendes a aprecias esos momentos en los que te quedas con poco o con lo justo. La experiencia te enseña a sobrevivir. A veces, cuando echaba la mano al bolsillo y ves cómo caen "telarañas",...buscas otras alternativas "sin dinero" y esa bondad que lleva la gente, se siente más cuando vas sin nada...o con poco. En uno de mis viajes, al pasar por un pueblo, recuerdo que me regalaron comida. Sin tener que dar explicaciones, ni nada...Hay muchas más personas que te ofrecen lo mejor de si mismas, que viceversa. Sin embargo, se habla más a menudo de lo que sucede con menos frecuencia. Cheryl habla mucho de ello...

Siempre que veo a gente con mochila siento nostalgia y me sube la adrenalina...Viajar de ese modo te ofrece otra perspectiva de ti misma, que desconoces completamente.
Actualmente hago menos viajes de este estilo, pero no descarto en volver a coger mi mochila, que vive en la caseta de jardín y rescatarla del olvido. Aún quedan muchas rutas por explorar...

Los libros que "viven" con ella durante el viaje, son a cual más diferente. Solo sobrevive uno a la quema nocturna...uno de poesías, que forma parte de ella y es como su segunda piel. "The Dream of a Common Language", de Adrienne Rich. Mis libros serían otros, tanto los que iría quemando, por haber finalizado su lectura, como los que habría salvado de la hoguera.

Comenzar también es difícil...quizá se puede ver como toda una aventura, pero hay que armarse de valor, para volver a estar fuera del camino que ya conoces, del "monstruo" que se ha convertido en tu compañero y que lleva la casa que puedes montar en cualquier rincón...Volver a encerrarse en la vida y en el sistema también da miedo... por eso muchas personas que viven en la calle, aunque quieren salir y vivir en algo mejor, les cuesta mucho abandonar ese lugar que conocen...
Cheryl también tenía miedos, y estaba asustada...tanto antes de iniciar el camino, como al abandonarlo. Sin embargo deja todo...para empezar algo nuevo y diferente.

"Era un trato al que había llegado conmigo misma meses antes y lo único que me había permitido emprender sola aquella andadura. Sabía que si permietía que el miedo se adueñase de mí, mi viaje estaba condenado al fracaso. El miedo, en gran medida, surge de la historia que nos contamos a nosotros mismos, y por tanto me propuse contarme una historia distinta de la que se cuenta a las mujeres".

Ha sido un libro especial, de largo recorrido y de caminos inciertos,...que me ha llevado a este mes, ...al Septiembre que tanto me gusta. Lo finalicé más o menos como ella terminó su camino: cerca de su cumpleaños...y así, también cerca del mío, dejé que las hojas del Otoño formaran parte también de la lectura...y pensé en los nuevos comienzos...y en avanzar más por dentro que por fuera...
El libro me lo mostró por primera vez Halcombe...y siempre le daré las gracias...
Feliz Otoño y felices momentos de lectura...

domingo, 28 de agosto de 2016

Regresando

El verano aún continúa, pero ya se atisban con los colores amarillentos de los que nos traerá cuenta el otoño. Ya el viento sopla de modo diferente y las horas del atardecer se van adelantando. Sin embargo, aún estamos en verano, y podemos disfrutar de horas de agua bajo el sol, de noches de tertulia al anochecer, de ricos helados y de refrescantes lecturas.


Urueña
Pensé que escribiría más de continuo pero no fue así. Hay una frase que dice: haz tus planes,que Dios hará los suyos...pues bien así me sentí en este mes de Agosto que ya está llegando a su fin. Incluso unas vacaciones al mar, tuvieron su parte de sorpresa. Yo, que me había dispuesto firmemente no comprar libros, y cuando pasamos por Urueña, mi promesa se marchó por donde había venido. Allí sucumbí. Disfrute de "nuevas" librerías que llevaban pocos años abiertas y que mantenían esa magia que se tiene cuando entras en lugares como aquellos...ya que parece que más que una  librería, es proyecto de vida. Personas que abandonan lo que están haciendo, y se marchan a sentir y vivir una experiencia distinta. A vivir con menos y a la vez...con más. Me recuerdan a esas personas que se marchan a Alaska o a otro lugar del mundo, y que tratan de subsistir.


Durmiendo con los Girasoles en Cuenca
 
 
 
Estando allí, ojeando libros y queriendo tener una mochila más grande y unas espaldas más fuertes, me encontré con una Virginia Woolf algo olvidada. Yo llevaba "Las Olas" en el coche. Libro que me pareció interesante leer mientras miraba el mar del Norte. Sin embargo no he podido leer muchas páginas del mismo, por lo que le he ido abandonando. Necesitaba de mayor concentración y el mar a pesar de su agradable silencio, no lograba darme esa serenidad necesaria para leer a mi amiga. Pero eso no me ha desanimado. Sé que Las Olas serán leídas tarde o temprano...y muy probablemente en ausencia de una paisaje marítimo. Volviendo a ese "botín" que me aguardaba en Urueña, como decía, encontré un libro muy apetecible..."La mujer y la literatura" de V.W. y que por su título, no pude dejar de imaginar lo que podría encontrar al leerlo. Ojeando el indice, me di cuenta de que muchos de los ensayos ya los tenía recogidos y repartidos en otros libros...pero algo me decía...¿y si algún relato, o ensayo, no está recogido entre los otros libros? De manera que inevitablemente, se vino conmigo.


El Mar del Norte
Después vino otro de actualidad..."La casa de una escritora en Gales". Este libro ya lo había mirado en el pasado y no dejé que se me escapara la oportunidad. Las historias de las "casas" siempre me han llamado la atención, y ya por eso tenía mi beneplácito. Veremos qué tal esta...


Luego mis ojos vieron unos de los  Diarios 1931-1934 de Anaïs Ninn, y mi mente naufragó a tiempos antiguos y pensé en Minomalice y en lo mucho que a ella le gusta. He cogido los primeros, para ir ambientándome. Sé que fue una mujer pionera en la literatura, y que exploró nuevas experiencias vitales que la llevó a publicar los libros de su vida. Yo de momento me conformo con los primeros años.

Seguí mi camino y encontré "¡Paris, Paris!" de Irwin Shaw, y ya con la contraportada me cautivó. Eso de pasear por otros años y descubrir una ciudad a través de la experiencia entre verdad y mentira del propio autor, hizo desear que estuviera en la repisa de mi estantería. Será que estoy viajando menos y echo de menos esos rincones de los cafés en los que me gusta sentarme y observar.

Esta fue parte de la estancia en un pueblo que tiene muchísimo encanto...por todo lo que emana. Luego comimos unas ricas migas en pleno agosto en un lugar acogedor, y fuera de los convencional, incluso para el propio pueblo.


De momento los paisajes con el mar y las rocas, los atardeceres indefinidos, los paseos bajo las noches estrelladas, se quedan en los recuerdos de un mes que se termina para dar paso a otro lleno de oportunidades...



En este tiempo me han acompañado numerosos libros. Y todos ellos son lecturas inconclusas...es como si no pudiera embarcarme en una sola historia, sino que necesito de muchas. Pero echo de menos eso de embarcarme en una lectura que me haga viajar dentro del libro. En casa ha habido muchas visitas este año, y eso me gusta muchísimo...El verano ha estado lleno de esos momentos que siempre imaginas, rodeados de personas maravillosas, de las luces de la noche, de atardeceres de ensueño imposibles de captar con una cámara de fotos, pero que se impregnan en la retina y se despiden...de un verano más.

Todas las fotos están hechas por mí....y un móvil no muy bueno haciendo fotos.