El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



lunes, 15 de enero de 2018

Blue Monday

Dicen que hoy es el lunes más triste del año...aún no entiendo por qué estas noticas toman protagonismo en la vida...¿quién decide cuándo es un día triste y cuando no? Todo depende de cómo mires la vida...Para mí hoy es un día feliz, desde el momento en el que se tiene la oportunidad de estar viva y de luchar para tratar de cambiar algunas cosas de este mundo, por una versión mejorada de sí mismo. Cuando digo luchar, me refiero a estar atentas a lo que nos rodea...a ser fervientes admiradoras y no dejarnos pisar por nada. (Hablo en femenino porque sé que quienes me leía sois más de ese género. Pero lo masculino siempre está bienvenido).

En este post, quiero hablar de la belleza, como siempre hago...pero también de las alternativas por crear una vida mejor. Me gusta asomarme al mundo y pensar que siempre se puede sacar lo mejor de él. Y no se trata de juzgar posturas, ni luchas...miremos a Jane Austen y Mary Woolstonecraft. Ambas de la misma época...y quizá en el mismo barco, pero la dos retratan un momento del mundo de forma distinta. Y ambas son realidades que coexisten...sin críticas hacia la lucha de ninguna de las dos...son diferentes modos de ver la vida. También están quienes se levantan en un "blue monday" como hoy y deciden mirar lo azul que está el cielo, y pensar que por eso se llama así...o si llueve que será que la luz es más azul en la lluvia... O quienes deciden recrearse en un paseo mientras el aíre llena nuestros pulmones...También hay quienes sienten  que los árboles dentro de nada estarán llenos de vida...o lo que piden rotuladores para colorear su día y al menos elegir de qué color quieren pintar...en fin...hay miles de cosas "gratis" que nos hacen sentir bien un lunes.

A mí, de hecho, los lunes, me suelen gustar. Cada día es una oportunidad nueva para vivir...de nosotras depende qué hacer con estas horas y con éste día.

Vuelvo...y con ganas de contar cosas...con el deseo de que estéis bien y con paz...buscando nuevas palabras escondidas en los libros que leemos, en las voces de los niños/as y en el susurro del viento. Estos días se fue la Navidad, pero hubo viajes, lecturas, relecturas, nieve, silencio...y mucho té. Ese que me envuelve y me lleva de viaje interior...

viernes, 22 de diciembre de 2017

++Feliz Navidad++

Pasan los días...y no quería desaprovechar este instante al tiempo robado, para felicitaros a tod@s la navidad. 
Espero que pases unos días llenos de imaginación...muy cerquita de los cuentos, de los libros...donde todo es posible...incluso que todo un Dios se haga Niño. 

Pienso que es un tiempo de esperanza, de amor, de imaginar un mundo mejor y saber que puede ser posible,...si quienes vivimos en este tiempo del mundo, aportamos nuestro granito de arena o nuestra gota de agua, para que todo fluya...

También es tiempo de encuentros, de risas, de conflictos (sin querer, pero a veces pasan)...y lo mejor...para esos momentos, es saber que te espera en casa, en tu mesita o estantería...un amigo/a de otros tiempos...quizá una Jane Austen...o un Henry James, o un Dickens...o el que se nos antoje mejor amigo o amiga para pasar esos tragos que a veces nos hacen perder la perspectiva de este tiempo.

Lástima que se nos olvide,...que hemos nacido para amar y ser amados...

Os deseo lo mejor para cada momento de este tiempo y los que vendrán. 

Que el amor arrope con ternura vuestras esperanzas, sueños, ilusiones...y la alegría el corazón.

Un abrazo grande...a tod@s quienes paseáis por aquí de cuando en cuando. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Un año en los bosques, Sue Hubbell


Un día como hoy, en el que parece que están comprendidas todas las estaciones...sentía la necesidad de hablaros de este libro. Comenzamos Diciembre...un mes que amo, y que siempre relaciono con la Esperanza...quizá un poco como este libro, que quiere ser esperanza para un lugar en la tierra que, quizá, todavía tiene algo de "salvaje".

Igual que el título del libro,  he tardado un año en leerlo...porque me lo he llevado a todas las estaciones que iban pasando por mi vida... este libro ha quedado magullado por el Otoño del pasado año, por la primavera y sus cambios repentinos de temperatura, por el verano seco y algunas sombras en la piscina, y de nuevo...por este Otoño cálido que estamos ya terminando, y que está mostrando su rostro más duro.

Baloo, olisqueando en nuestros paseos de tarde
Baloo, un labrador retiever, ha estado olisqueando y sirviéndose de algunas de mis palabras en sus oídos. No sé lo lejos que habrá llegado, pero ahí se las dejo...



Sue Hubbell nos cuenta un año en los Ozarks, una zona maravillosa de EEUU que lucha por ser esa reserva natural que nos dé esperanza a la humanidad. Resume diez de sus primeros años que vivió allí, porque el libro fue escrito en 1983. Pasó veinte años en total.


He decir, que tengo menos reciente el libro de lo que pensaba, pero aquí estoy viendo pasar por mi ventana todas esas estaciones que viven en él. Y mientras escribo con mis guantes de dedos cortados, me voy a los bosques y a la cabaña de Sue.

Ella estudió biología pero su ejerce de bibliotecaria. Y abandona un puesto acomodado, y don el que disfrutaba para "despertar" a los cuarenta y siete años de edad...tomando las riendas de su existencia y  dedicándose a otro estilo de vida.

Fue una "huida compartida"con su marido. Decidieron hacerse apicultores. Ella desempolvaría sus conocimientos básicos de cuando estudiaba y además recordaría algo a su abuelo, como luego nombraría más tarde en el libro.

Pero una aventura que parecía de dos, se convirtió en la historia de una persona que vive en soledad, sin sentirse siempre sola. Al poco de embarcarse en un estilo de vida menos consumista y un poco fuera de lo convencional y del sistema, su marido la abandona. Tienen un hijo en común que ya vivía independiente. Y ella a pesar de esos comienzos duros, decide seguir hacia delante y dar rienda suelta ta a su imaginación y creatividad para salir adelante.

Se instala en su cabaña, con alguna dificultad emocional y un poco instaurada en la queja, como en un principio reconoce. Después de una larga relación es totalmente comprensible. Pero sale, de ese momento, sin quedarse en un modo de vida que no la permita crecer como persona.
Decide cuidar de las abejas y aprende ellas. En ocasiones, leyendo el libro, sientes que te enseña cómo vive cada bichito que está en su casa, porque hasta las cucarachas tienen su aquél. Las diferencia y afortunadamente leyéndola, en mi invierno, descubrí que también se esconden en la madera de la leña. Esto para mí fue interesante porque alguna vez, al recoger troncos que tengo almacenados,  me las había cruzado, pero no sabía el por qué.  Algo más alentador que descubrí es que en el invierno las abejas producen propolís para cerrar sus colmenas.
El fuego en casa...sin las "cuquis" que se supone
que viven en la madera que dejamos secar.

Ella vive rodeada de la naturaleza y de sus amigos: sus dos perros, uno de ellos un beagle, que la acompaña y a quien le dedica casi una estación. Su gato, sus polillas...de quienes descubrí que tienen oídos y allí viven los ácaros, de forma placentera pero sin abusar para no causar daño a la polilla...en fin...de todas estas subsistencias nos habla Sue. Sus inviernos suelen ser acogedores, y de cuando en cuando recibe la visita de algún vecino/a. A veces tienen reuniones y fiestas después de las cosechas. También luchan por los derechos para preservar una zona, que por motivos que quedan bastante claros hoy en día, necesita ser alejada de la presencia humana que avasalla. Lucha por una presa, para que no se construya, y no me quedó claro que pasó al final, pero creo que no se hizo.

Fue capaz de construir una cabaña adyacente a la suya para que sirviera  de almacén. Para los días duros de invierno. Su hijo, ya terminada su carrera de arquitectura, le dio algunas nociones, pero ella la hizo siguiendo parte de sus indicaciones,  y otra parte de su propia cosecha...y por lo visto quedó genial. Lástima no ver fotos.

Foto personal, de mis paseos
por el campo.
Hay momentos que describe la extrema belleza que la rodea, pero otros no lo son tanto...por lo que en ocasiones, tenía que dejar el libro por lo duro que me resultaba,...especialmente la descripción de cómo le picaban las abejas, o la procesión de orugas queriendo entrar en su casa...

Un día, a finales del verano, ya en Septiembre y mientras leía su libro en la piscina, iba decida a darme un baño. Fui pisando el césped y de pronto me picó una abeja...lo supe porque me dejó el aguijón. No le di importancia, pero 24h más tarde se me hinchó pie como nunca. Quisieron ponerme urbason, pero me negué...quise que mi cuerpo se volviera más inmune. Me duró el pie así una semana, y en ocasiones me arrepentí de no pincharme. Quizá no me inmunice, porque las alergias llevan otros procesos, pero bueno...mi intención era vivir más natural. Abrazada a mi aloe vera y al hielo sobreviví. Si hubiese sido más peligroso habría sucumbido al urbason. Ya me pasó con los garbanzos. Fue como solidarizarme con el sobrino de Sue, que sufrió muchas picaduras durante la recolección de miel.

Sue se asomaba a la ciudad a primeros de Otoño para vender lo que tenía, para visitar a los amigos, etc. Lo que más utilizaba era el trueque...el dinero lo usaba cuando era preciso. Pero no parecía disponer de mucho. Ese era uno de los aspectos importantes de vivir en los bosques. Ser capaz de vivir sin dinero. La creatividad la acompaña constantemente, ya que tiene que superar dificultades y hacerse fuerte ante las adversidades. Se prepara para el invierno, para la primavera y para cuando tiene que hacer esas ventas en la ciudad.

Como decía el libro tenía momentos en los que se describe y se habla de la vida minúscula, esa vida casi microscópica que a ella le parece apasionante. De hecho este libro, también ha sido visitado por otros biólogos, porque hay vidas pequeñas que describe de maravilla....el de las arañas os lo ahorro...ese fue uno de los momentos en los que casi abandono la lectura. Sin embargo, me quedo con la escena de una tarde de finales de otoño, que os dejo para que os deleites:
"...Una noche, a finales de otoño, regresé a casa tarde tras salir a cenar con unos amigos. Cuando aparqué la camioneta delante del granero, la noche estaba repleta de ojos. Ojos flotando en la oscuridad, ojos almendrados por doquier, mirándome, ojos brillantes (...) sin que pudiese ver ninguna parte del cuerpo. (...) Apagué los faros y salí de la camioneta en silencio. Estaban en el centro de una manada de ciervos. Aunque había luna nueva, a la luz de las estrellas sus siluetas eran lo bastante claros y pude verlos, ya sin la ceguera de los faros, relajarse y volver a pacer entre los dáctilos y tréboles, aún verdes, que habían crecido sin ton ni son alrededor y debajo del granero. (...). Los ciervos han vuelto todas las noches a pacer aquí. Ahora están más tranquilos y se alimentan cerca de la cabaña. Por la mañana encuentro las huellas de sus pezuñas y las zonas desnudad donde han raspado la nieve para comerse la hierba".

Sue, o la Dama de las Abejas...como se la conocía... ya no vive en los Ozarks. Actualmente vive como Jessica Fletcher, en un pueblo de Connecticut.  Ella creo que nunca daría su nombre y en caso de darlo, sería algo ficticio. Vive allí, de nuevo sola, después de casarse de nuevo con su amigo de la universidad. Él murió hace unos años y ella actualmente vive con su labrador quien le acompaña.

Si alguien quiere saber dónde están los Ozarks y la cabaña de Sue, probablemente no será la misma...ella no quiso decir del todo donde se encontraba. Era una forma de preservar aquél lugar...

lunes, 27 de noviembre de 2017

Querida Gloria Fuertes...

Hace mucho que no te veo...y se te echa mucho de menos. Te fuiste un día como hoy...para volar muy alto...como lo hacían tus poesías. La televisión no es lo mismo desde que tú no estas...Muchas personas, echamos de menos tu ternura al hablar, tu voz diferente, tus palabras...Ahora tengo entre manos un libro maravilloso con ilustraciones de una mujer que fue niña y que seguramente te vio y disfrutó de ti, tanto como yo lo hice.

Aún no he terminado este libro inconexo y precioso, en el que mezclan, poesías, cuentos, ilustraciones, y preguntas que las niñas y los niños te han hecho, y parte de tu biografía.

Eras una mujer tan diferente...tan llena de ternura...te enamorabas de las personas, de los animales...sin importante su género, su forma de pensar...

Se te echa de menos, Gloria...Madrid te echa de menos...tus rincones habituales, tus niñas y niños, (que ya son más grandes),..y me atrevo a decir que has volado tan lejos que donde menos imaginamos también te leen...me dicen que estas en los aviones de Noruega,...también me  atrevo a pensar que has cruzado el mundo con tus poesías...con tu voz...con la forma de vivir y soñar...contigo misma...



Esta es una carta pequeña para una mujer grande...a la que he admirado desde hace siempre.



lunes, 6 de noviembre de 2017

Una habitación propia, Virginia Woolf



El mes de Octubre trajo muchas cosas, y entre ellas, reencontrarme con Virginia Woolf. Fue como transportarme en el tiempo y aparecer en su conferencia del 27 de Octubre de 1928 para escucharla hablar sobre la mujer y la novela. O viceversa. Escuchándola una siente que se toma un té negro cargado...estás más despierta... Es como si una parte de ti se escondiera un rato para luego aparecer...

Fue el libro elegido para el mes de Octubre en el Club de Lectura. El lugar escogido, fue un Pub para darle mayor ambiente de tertulia, en unos sillones confortables donde olía a madera y a siglos...Ella estaba de espaldas sentada en una mesa cercana a la nuestra. Nos miraba y sonreía.  Pedimos algo de comer, mientras el libro se despertaba...Al abrirlo las palabras salían a borbotones...teníamos tanto que decir, tanto que comentar y compartir, que no queríamos que se acabara la noche.Cada una traíamos un libro distinto, al menos en la portada...Pero el contenido era el mismo. Una habitación para crear, un lugar donde comenzar a ser tu misma, sin perder tu identidad, un hogar para el interior que nace y que no siempre está ligado con la maternidad,...la hermana de Shakespeare y sus novelas, y sus poemas, y sus palabras escondidas...

El proceso de investigación de Virginia era increíble...hablar del libro, era hablar de ella...era comentar cómo se había desarrollado el trabajo de su tertulia convertida en libro..., con una forma de vivir intensa, fidedigna y empírica. Quizá habría sido una estadista hoy en día...una persona que confronta la realidad con lo que creemos que sucede...pero hay tantos matices,...la realidad tiene miles de caras e interpretaciones, a pesar de que caminábamos junto a ella...la acompañábamos a la biblioteca a la British Museum Library,  junto a su cuaderno de notas, y también salíamos con ella a tomar ese tentempié en una cafetería cercana a la biblioteca, en pleno Bloomsbury.

Más tarde, nos poníamos en cluclillas para ver los libros que alimentaba su biblioteca personal...y qué mujeres se habían inclinado a mirar la vida desde su interior...mostrando su mundo oculto...sus inquietudes creativas...sus palabras, porque la cosa iba de letras...
Ella es capaz de admirar a una mujer que luche en contra de la igualdad, simplemente porque descubre en ella a una escritora en potencia, aunque esa persona ni si quiera sea capaz de saberlo. Pero Virginia lo sabe y quiere darla a conocer, a pesar de que aún no siente la necesidad de vivir pisando el mismo suelo que el cincuenta por ciento de la humanidad.

Leer este libro, despierta muchos interrogantes que aún siguen siendo un misterio. Es precioso leer como utiliza la ironía para retratar a la madre de una amiga suya, que luce un camafeo en su chal y que solo aparece en una fotografía de casa...ella "no hizo nada",  que el mundo valore...No fue escritora, ni dio nombre a una beca, ni apoyó para que se pudiera levantar una Universidad...Ella se quedó criando y cuidado a trece hijos y quizá quiso hacer otras cosas, pero nadie le dio la oportunidad de disponer de dinero, o fue mecenas para construir su identidad. Por el hecho de ser mujer,...era madre, esposa,...y había muchas puertas cerradas para ella y sus hijas.
Cierto que las mujeres que disponían de dinero, comenzaban a ser más valoradas, pero ni si quiera Virginia, (que se había acercado ya a nuestra mesa) siendo una mujer burguesa, pudo plantearse la opción de pasar a las bibliotecas de Oxford. Ella no era "Felow"...no formaba parte de la universidad, y no podría hacerlo por ser mujer. Solo por eso.
Sin embargo, como decimos, la duda nos reconcomía,...¿y hoy en día? ¿las mujeres pueden recrearse en sus alas? ¿pueden volar o tienen cada vez más obligaciones y deberes?
Acercamos una silla cómoda a nuestra invitada...Nos miraba con perplejidad al descubrir que hoy en día teníamos hijos/as, trabajábamos fuera y dentro de casa, y el apoyo venía a veces de fuera...otras mujeres que asumían tareas de limpieza del hogar y en ocasiones que se encargaban de niños/as.

Virginia escondía sus manos bajo su chaqueta y nos miraba asustada. Veía que eso empeoraba de nuevo nuestras vidas...y no es que haya que elegir, sino que la vida seguía siendo complicada para nuestro sexo. También surgía el debate...una mujer que decide no tener hijos y si su vida profesional es "mediocre" (entiéndase por mediocre un trabajo que para la sociedad no es un puesto de responsabilidad alto), por así decirlo...estaba en el punto de mira de la sociedad...negarse a tener hijos y no prosperar en la vida laboral, parecía inconcebible y nos escuchaba asombrada, como se tenía que disponer de un horario tan amplio que apenas dejaba tiempo para un relax mental. Incluso eso también estaba marcado dentro de un horario (haz midfullnes, cuídate, yoga, pilates...).
Qué cierto...Nos preguntamos por la hermana de Shakespeare, que según dicen, está enterrada en una parada de autobús. ¿Estaría dispuesta a exponerse a una vida llena de normas y reglas? ¿Querría ser poeta, amante, esposa, madre, ama de casa, contable del hogar, lectora empedernida, buscadora de relax yendo a clase para ello...? No lo sé...y quizá el peso de la elección no solo ha de estar en la hermana de Shakespeare...Supongo que hay otra persona que también forma parte de este compartir la vida...y que para disponer de un espacio propio hay que aportar en grupo y no individualmente.

Ilustración de la habitación en Monk's Hause, de
Virginia Woolf.
Virginia se levanto, nos miró y con media sonrisa, se dijo que ahora era nuestro turno...el momento en el que tomemos las riendas de nuestra vida y nos incorporemos alzando nuestra voz y la imaginación.   Necesitamos de la creatividad para saber poner nombre a nuestros momentos...a la voz interna que nos dice...¡¡Adelante!! Camina hacia conseguir tus sueños...y disfruta de ese camino, mientras los recorres...

Ilustración que aparece en un libro de los muchos
de una habitación propia. En este, traducido por Borges,
(que discrepo en su traducción, aunque Borges
me encanta en sus propias palabras y no en las de Woolf).
en esta edición, Bimba Bosé hace el prologo. 
Es un librito maravilloso. Lo he leído en una Iglesia con música de Bach y Vivaldi...lo he leído caminando por las calles de Praga,...también  en casa, en mi sillón de lectura, y otros...en el parque, en el autobús...y en todos estos rincones, las palabras de Virginia iban posando sus alas en esos cuartos propios interiores que todas las personas tenemos...

"...Dentro de un siglo es muy posible que hayan cambiado totalmente. Además, dentro de cien años, pensé llegando a la puerta de mi casa, las mujeres habrán dejado de ser el sexo protegido. Lógicamente, tomaran parte en todas las actividades y esfuerzos que antes les eran prohibidos. La niñera repartirá carbón. La tendera conducirá una locomotora..."


"...Es mejor ser repartidor de carbón o niñera?" ¿Es menos útil la mujer de limpiezas que ha criado ocho niños que el abogado que ha hecho cien mil libras?..."

"..Os he dicho durante el transcurso de esta conferencia que  Shakespeare tenía una hermana; pero no busquéis su nombre en la vida del poeta escrita por Sir Sydney Lee. Murió joven...y, ay, jamás escribió una palabra. Se halla enterrada en el lugar donde ahora paran los autobuses(...). Ahora bien, yo creo que esta poetisa que jamás escribió una palabra y se halla enterrada en esta encrucijada vive todavía. Vive en vosotras y en mí, y en muchas otras mujeres qu eno están aquí esta noche porque están lavando los platos y poniendo a los niños en la cama". (seguiría...y así transcribiría el libro entero...)

Volver a leer una habitación propia hace renacer por dentro muchas palabras escondidas que viven en mí...y quizá procedan de esa hermana desconocida de Shakespeare.


lunes, 23 de octubre de 2017

Librerías en Praga

Me llevé dos libros desde casa,...ambos ambientados en los años treinta. Y no puedo más que pensar que de algún modo hechizaron con su encanto y dieron una suave capa a la realidad que pisaba, ...parecía que esos años envolvían los momentos actuales...con el jazz de música de fondo. Una Praga vestida para darse a conocer en una época diferente, y con casi un siglo de diferencia.

Transportada por esa música y ese escenario de fondo, visité las librerías de una ciudad que se abría...de par en par...como un libro ilustrado. Para dar más ambientación, decir que en ese momento estaban rodando la escena de una película justo en la calle hacia la que me dirigía. Tuve que esperar a que terminaran el rodaje de la para pasar... Por fin, llegué a mi destino y me senté con un caj, o té, en una mesita pequeña rodeada de libros. En The Globe, una librería de libros en inglés, fundamentalmente, y también algo de checo.

"The Globe". Está un poco escondida, cerca del río, pero cuando entras, parece que hay todo un universo literario esperándote. Mientras mi té se terminaba y hacia acopio de libros, me sentí como invisible...mirando a quienes también disfrutaban de buena lectura, música, y algo de beber o comer...Cerca había quienes conversaban en un fluido checo y supongo que esta librería, era un lugar familiar, porque conocían al dedillo los libros que había. En la parte superior...porque,  contaba también con escaleras, había libros de segunda mano...Esta vez me contuve, quizá porque pensé que los podría adquirir en casa. Pero nada como llevarte libros en la maleta, aunque  pese un poco más...eso me sucedió más tarde.


Otra librería que descubrí fuera de las guías de viaje, fue una con nombre muy singular: Ouky douky. Está más lejos, pero aún dentro de la vieja Praga. Los edificios son preciosos, casas que podrían hablar de tiempos pasados...o no tanto, por las numerosas inundaciones que ha sufrido la ciudad. Bueno, esta librería, tiene un toque más cotidiano. Esconde numerosos libros de segunda mano. Algunos en repisas equivocadas (confunden el italiano con el español) pero todo muy agradable. Aquí también sirven comidas. De aquí me llevé el rato de lectura con Woolf, que me acompañaba en este viaje, como no podía ser de otra manera.

Paseando por el barrio Malá  Strana de Praga, te puedes chocar casi sin darte cuenta con Shakespeare and Sons. Me hizo gracia encontrarme una librería con ese nombre...es como imitar un rincón de Paris, con Shakespeare and Company.
En esta librería me entretuve de lo lindo, y me llevé cuentos infantiles, entre otras cosas.
Me traje una especie de folleto de Mark Forsyth que me encantó...el título "The Unknown Unknown- Bookshops and the delight of not getting what you wanted". Un título interesante, verdad?

Fue aquí donde me dije...sí...quiero quedarme más en Praga y disfrutar de este espacio de forma habitual. Aquí no es que puedas comer, pero si sentarte en espaciosos sillones antiguos y leer lo que te venga en gana. Eso si, el dependiente, si que se preparó un rico sandwich con una taza de té humeante. Con ese espectáculo, tuve que marcharse, antes de hacerme la encontradiza con el té y el sandwich. Mi compañero de viaje, me rescató de inmediato y me llevó a tomar algo similar cerca del río y con mantitas...no podía decir que no.

Mis dos libros me perseguían, y en ocasiones, sentía que la mejor librería era la que tenía en la buhardilla donde vivía...allí podía comer a mis anchas, leer y estar calentita porque por las noches refrescaba...venía el viento del Este y dejaba todo con ese olor característico del Otoño.

Hay más librerías,...muchas de ellas no las encontré, pero tampoco fue un imperativo en el viaje...había mucho que más que ver y que caminar...Fui con una pésima guía barata que adquirí antes de viajar...Para mayor vergüenza os diré que estuve varios días tratando de discernir qué guía "barata" podría servirme para el viaje. Fui a lo práctico y esta tenía mapa de metro y mapa de ciudad. Más tarde me di cuenta que era bastante incompleto y mi compañero de viaje tuvo que imprimir otros mapas que fueran de mayor utilidad.

Parece que el Otoño ya está bañando los días y días de este bonito lugar del mundo. En casa también me esperaban las librerías con las novedades de esta época. Sin embargo, estoy tratando de rescatar los libros que tenía olvidados. Esos que adquiriste y que están ahí, mirándote desde los estantes de la librería. 
Quisiera escribir más, leeros más, pasar más ratos por aquí, pero cada vez se hace más y más difícil. Imagino que como a tod@s. Pero siempre es un placer encontrar un rato como este, en ésta época del año, en el Otoño, con tazas de té que me han acompañado para escribir esta entrada...Os visitaré, y contestaré a vuestros comentarios...Felices lecturas otoñales.

Las fotos, salvo la del libro, y la que está ilustrada, son de servidora.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Otoño en Praga

Praga...siempre he pensado en ella en Otoño. Una no sabe cuando hará un viaje, pero parece que se lleva preparando para él.   Hace ya muchas lunas, mientras leía artículos y libros relacionados con la ciudad... me daba cuenta, que algo de ese aíre bohemio me perseguía como una sombra...ya estuviera en un café de mi ciudad, escuchando música en casa, leyendo libros de autores checos...o no checos...el caso es que parte de esa magia envolvente del este del mundo, caí sobre mí como una dulce lluvia.



Imagen relacionadaCuando leí "La metamorfosis" de Kafka, quise pasear por sus calles empedradas... Quería conocer más sobre la ciudad que inspiraba a Borges a describir su biblioteca Klementium* en una de las maravillas del mundo. Necesitaba respirar el aíre de los músicos y pintores que pasaban las horas en el Puente de Carlos IV, bajo la mirada imperturbable de las estatuas...Cada vez que llevaba un gorro de estilo literario, como digo yo, me sentía más praguense que nunca...Quería...descubrir los cafés literarios del que me habían hablado, el amor a la música, los atardeceres desde distintos rincones de la ciudad,...quizá desde un barco, donde el río Moldova te conmueve con los reflejos de los últimos rayos...



Sin embargo, he de decir, que solo parte de este sueño vi cumplido. Desgraciadamente, creo que se pasó el momento que tenía que ir allí...ahora la ciudad es como un "parque temático", lleno de turistas que deambulan comprando y adquiriendo consumo; ambar, recuerdo,...fotografiándolo absolutamente todo, paseando quizá también esperanzados de encontrarse por las calles a Kafka con la mirada ausente y tratando de localizar un lugar donde sentarse a tomar un vino caliente...O tal vez, la propia metamorfosis de Kafka invadió la ciudad...en fin...fue un poco agobiante en ocasiones.




Bulliciosa Plaza de la ciudad vieja
de Praga.
Quizá todos pensábamos algo así, pero era como una especie de embudo...caminabas y al poco ibas zambulléndote con la mayoría de las personas que necesitaban reencontrarse con la Praga que habían leído durante años...La plaza de la ciudad vieja está invadida por policías que van armados. Algo que no pega mucho con ese sueño que tenía en el pasado, cuando me imaginaba caminando por sus calles empedradas...paseando por una ciudad que recuperaba su identidad, dejando atrás otros momentos y abrazando también lo que fueron...Un espacio que empezaba a despertar y que quería parecerse de nuevo a lo que era antes de ser invadidos.




Tenía muchas ganas de visitar el barrio judío y quizá quedarme quieta un rato mientras caminaba en silencio por entre las tumbas de quienes estuvieron allí...Y hubo parte de este sueño bohemio que se vió cumplida. Quizá el viaje no fue lo que imagine hace unos veinte años, cuando más ganas tenía de ir,...pero sí fue un viaje precioso, que dejó una huella muy bella de la ciudad.



Vi el atardecer desde un barco...mientras escuchaba música de jazz en directo y tomaba vino caliente...Ví un amanecer precioso, mientras caminaba tranquilamente y con menos bullicio, por el puente de Carlos IV. Allí estaban los pintores,...algo menos románticos que cuando quise ir, pero igual de artistas...Vi el barrio judío y estuve más o menos sola, visitando lo menos atractivo para el turismo, pero que era igualmente atrayente. Vi búhos que estaban en lo que fue un antiguo parlamento...También observe el paso de la historia...la huella comunista en algunos edificios, aunque imperaba la historia más larga...y abraza todo lo que es. Desde mis ventanas en la buhardilla que alquile, podía vislumbrar toda una Praga moderna, que trata de buscar la conciliación con su pasado y su presente.



Sigue siendo una delicia desayunar en los cafés de la parte antigua de la ciudad... es como despertarla de la inquietud y del bullicio...de la plaga de turistas en la que se ve envuelta. Nos levantábamos del riquísimo segundo desayuno, para zambullirnos en el ajetreo de los paseos por las calles, el vino dulce, la madera trabajada artesanalmente y  los muchos bocados de trdelník  a lo largo del día. (Unos dulces espectaculares, que los venden calientes, a lo largo de los muchos rincones de la ciudad).







Mis días en Praga fueron conquistándome...Desde el principio quería vivir la experiencia de despertar en una buhardilla alejada del bullicio del centro de la ciudad.... Bajar las escaleras del altillo donde solo había un colchón y al que accedías agachada.  Tomar el primer té de la mañana, o caj, como lo llaman allí. Mientras sientes que la ciudad te da la bienvenida...
Nos alojábamos en una casa que en su día debió de ser de un único propietario. Creo que fue construida en 1926...pero no tengo muchos datos acerca de ella. Lo único es que te ofrecía es esa independencia de vivir en un lugar alejado del ajetreo diario. El resto de casas que la rodeaban eran similares, y andado a pocos metros, estaba la casa de Karel Capek y de su hermano. Un lugar de mucho interés para mí. Ya recomendé su libro "El año del Jardinero", con las ilustraciones tan graciosas de su hermano Josef. Ambos disfrutaban de la vida hogareña, de las risas de los años veinte y treinta, y también experimentaban el posible futuro incierto que amenazaba a Europa...Pero de Karel, hablaré otro día...porque he descubierto mucho más sobre él.




Después de ese rico caj de la mañana, me dirigí caminando por las calles residenciales de mi vecindario a la parada más cercana de metro...el resto de viviendas, también gozaban de  ese aíre noble y antiguo, y parecía zambullirme aún más en esa Praga que deseaba descubrir hace años.... Una vez en el metro, me llamó la atención lo elevadas que eran las escaleras mecánicas...y lo rápido que van. Hay tres líneas de metro: A, B y C., mi camino estaba en la A. Llegaba al centro de la ciudad y de nuevo, buscaban un lugar donde parar a tomarme mi segundo desayuno. Hay mercados por todos los rincones, y más ahora, que celebran San Wenceslao por todo lo alto...por lo que puedes encontrarte orfebres, artesanos,...y puestos de comida por todos lados. El olor a canela invita a tomarte un rico trdelník que te librará de pasar un día desanimado....





En cuanto podía escapaba de la bulliciosa Praga que no pensé que encontraría a finales de Septiembre...por lo que hice planes menos "interesantes" para el resto de días y lejos de personas que fotografiaban la ciudad por doquier. Me fui más allá del metrónomo...a veces andando, y en otras ocasiones en metro o tranvía. Fui a ver la Praga actual, donde hay una mezcla maravillosa de gente. Quienes aún portan paquetes y luchan por un asiento en el tranvía, hasta la mezcolanza de estudiantes que leen matemáticas en un café desconocido con wifi gratis y rodeados de libros de segunda mano. Esa era la Praga que yo buscaba...a pesar de que muchas personas que viven en la ciudad antigua, no son turistas y trabajan, pero llegar hasta esos rincones resulta quizá un tanto difícil.


Curiosamente, mientras pasaban mis días allí, fui viendo ese centro del ciudad que deseaba conocer, con menos personas de las habituales...pero eso lo cuento mejor otro día...no he sido consciente de lo largo que ha sido este Otoño en esta entrada.
Ya en casa...mirando lo que rodea  y escuchando a los pájaros, quienes no sé por qué, están cantando a horas diferentes de las habituales, me siento más en paz...pensando más en el mundo que podemos crear en el que nos dicen que tiene que ser...un mundo sin fronteras,...quizá un poco similar a lo que realmente queremos...como los pájaros, que saben y conocen sus rincones favoritos, pero pueden volar...


Las fotos son mías, con móvil...no muy buenas, pero bueno, es lo que tenía a mano. Queda que os cuente algo más sobre Praga...sobre sus librerías antiguas, sobre los cafés literarios, la comida,...y su Otoño maravilloso.




* Actualmente cerrada, por reforma.